10 maneras que te ayudarán a vivir slow

Vivir slow un poquito más cada día en 10 pasos

 

Frenar un poco y pararte a pensar, a mirar tu vida desde otros ángulos.

La vida slow significa  cuestionar lo que tienes normalizado y reflexionar si a tí te sirve.

Y, si no, de qué manera podrías caminar por la vida más cómoda, más felíz.

Es evidente que no siempre podemos hacer lo que queremos, que desacelerar a veces no es posible.

Pero si tratamos de suavizar la carrera diaria, aunque sea de vez en cuando, ya es un gran avance.

Eso es slow, la vida más despacio.

Ahí van los consejos para una vida slow

-Eliminar el ruido emocional.

Esos cientos de mini preocupaciones diarias preocupaciones que nos bloquean.

Que te impiden actuar de una manera más tranquila y centrada.

Que te hacen perder tu precioso tiempo y te ponen de mal humor, te agobian.

Cuántas de esas pequeñas preocupaciones podemos eliminar o pasar a segundo plano.

Realmente por qué preocuparse por el pasado si ya no está, hay que superarlo.

Eso de cuando una puerta se cierra otra se abre…

Cerrar etapas nos deja libres, son nuevos comienzos.

Y si el peso del pasado nos resulta demasiado es el momento de pedir ayuda.

Soy muy fan de la psicología Gestalt, realmente todos deberíamos, en algún momento de nuestra vida, recurrir a esta alternativa.

Siempre viene bien ahondar en nosotros mismos para conocernos mejor y superar los retos diarios.

Por otra parte, preocuparse del futuro puede bloquearnos.

Tantas veces nos preocupamos de acontecimientos que ni siquiera ocurren, sin embargo han estado ocupando nuestra mente y llenándola de ruido y pensamientos negativos que nos nos dejan avanzar.

Se que es difícil, que es un camino a recorrer poco  poco.

Pero si ya eres consciente de ello estás en la dirección correcta.

Una manera de centrarte en el presente es la meditación o  mindfulness.

Unos minutos diarios pueden hacer por tí más que muchas pastillas.

-Mímate, regálate momentos

No hace falta que las tareas de casa se hagan todos los días.

Puedes hacer menos.

Yo ya no plancho, no plancho nada.

Bueno sólo por afición.

Me explico, sólo cuando coso, me gusta coser.

Porque realmente no soy ninguna experta, y es entonces cuando plancho

A veces tengo que buscar la plancha porque no se ni dónde la tengo.

A ver, se que no todo el mundo puede hacer esto, quizás tu trabajo te obligue a llevar camisas  o simplemente te gusten y no puedes evitar el uso de la plancha.

Pero lo que quiero decirte, es que hay tareas que nunca nos cuestionamos y las hacemos.

Busca las que puedes eliminar.

Las que puedes reducir.

O  que puedes realizar disminuyendo su frecuencia.

-Delega

Una palabra mágica cuando se hace realidad.

A las mujeres, nos cuesta más.

Especialmente en el ámbito del hogar, la familia.

Y eso es algo que debemos aprender.

Delega, delega, delega.

No quieras llegar a todo.

Porque aún cuando llegas es a costa de tí.

De tu tiempo, de tu salud emocional, incluso de tu salud física.

Y muchas veces también de tu familia y amigos.

No pasa nada porque alguien haga algo a su manera,no a la tuya, lo está haciendo, mejor o peor, pero ya no lo haces tú.

Relajate y disfruta.

Esto me lleva alas siguiente premisa.

vida-slow
vivir más despacio

-No te sientas culpable

Nos castigamos demasiado, nos pedimos demasiado.

Bueno pues si no tienes tu hogar brillante cual anuncio, no pasa nada otras cosa más importantes habrás ganado.

Si no consigues ese ascenso que te estás trabajando a costa de dejarte, la piel, la salud y el tiempo, tal vez sea mejor.

No tienes que ser la primera, la mejor.

La mejor madre,la mejor amiga, la mejor pareja…

Si no vas guapisisiiiima todos los días como la mujer 10

Bueno, pues hoy no te apetece maquillarte, o ponerte supermona.

No digo que no te cuides o no seas coqueta, sólo que te des un respiro.

Que no se puede ser perfecta

Que no se debe.

Y que, sinceramente, la gente, aparentemente perfecta

¿no te resulta repelente?

Eres un ser humano

-Se más libre

Para ello debes sentirte libre.

Actúa, no dejes que los convencionalismos te arrastren.

Muchas veces actuamos cómo nos han enseñado, como lo hemos hecho toda la vida, sin cuestionarnos si queremos hacerlo de esa manera o no queremos de ninguna.

Repito lo que haces se puede hacer de muchas formas, o no hacerse

Preguntate por qué, cómo.

Si realmente es necesario hacerlo, si lo quieres hacer.

La creatividad está en todas las facetas de la vida, y en la vida misma.

En la manera de vivir.

-Empléa mejor tu dinero

No necesitas tantas cosas.

No necesitas tener lo último.

Menos es más.

Igual, en vez de unas zapatillas de marca, puedes invertir en una viaje, unas entradas para el teatro o en tomar un te con esa amiga que hace tempo que no ves.

 

-Practica alguna manualidad

Si, haz algo con tus manos.

Do it yourselft, DIY, o hazlo tú mismo, imposible negar lo gratificante que es terminar cualquier objeto hecho con nuestras manos.

Pero a la vez, nos ayuda a relativizar los problemas, a relajarnos,.

A emplear nuestra creatividad, estimulando nuestro cerebro

A centrarnos en una única tarea.

Si no eres de las que se le dan bien estas cosas, prueba, te vas a sorprender.

Sólo tienes que encontrar tu habilidad.

¡Hay tantas y tantas maneras!

Desde tejer, hasta el bricolaje, dibujar, coser, modelar la arcilla… disfruta de esos momentos para ti, de la vida slow.

Puedes cuidar de tu jardín, o si no tienes, simplemente tener un pequeño huerto en el balcón

Condimentos en mi balcón

Gratificante y tranquilo, sin salir de casa.

Si además reciclas, ya ni te cuento el beneficio de esta actividad.

-Plantéate de vez en cuando hacer algo para tí misma

Algún capricho, algún momento algo que quieras hacer.

No tiene porque ser algo material

A me encanta regalarme un fin de semana en pijama.

Solita en casa, haciendo lo que me gusta, sin preocupaciones.

No se, igual te apetece saltar en paracaidas

¡Hazlo!

Y por supuesto.

 

-Se cada día un poco más eco

Tu salud te lo agradecerá, el planeta también y los que vivimos en él.

Y tú sentirás que es gratificante vivir con respeto.

Disfruta de la naturaleza y el aire libre.

 

-Haz ejercicio

La vida slow no quiere decir parado, se pueden hacer muchas cosas pero disfrutando. Aunque no más de las que podemos abarcar con tranquilidad.

Y el deporte es importante.

No se trata de alcanzar una meta, de ser competitiva, sino de disfrutar.

Puedes caminar o hacer yoga.

Hacer deporte en equipo o disfrutar de la soledad.

El deporte hace que segreguemos endorfinas, hormonas de la felicidad.

Pero también hace que nos concentremos en una actividad, en el presente.

Beneficios psicológicos de practicar ejercicio

 

Quiérete más y castígate menos

 

¿Que preocupaciones diarias puedes eliminar tu?

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